Dreambeach se corona con su 6ª edición

Dreambeach Villaricos finalizó la noche del día 11 de agosto su última edición con una asistencia total de 155.000 personas y un balance organizativo y musical sensacional. Dreambeach ha superado sus previsiones de asistentes en 5.000, además cierra con una gran nota en cuanto a funcionamiento de seguridad, ambiente festivo y calidad de producción técnica.

La zona de acampada, donde cerca de 25.000 jóvenes han vivido esta semana a pocos metros del Mar Mediterráneo, fue la última zona en cerrar, ya que tuvieron Djs locales animando la fiesta hasta las 19:30 horas del día 12. En medio de un fuerte dispositivo de vigilancia contra las agresiones machistas, hasta el domingo por la mañana no se había registrado ningún tipo de denuncia por delitos sexuales. De hecho, la Guardia Civil no ha registrado ningún incidente de seguridad reseñable.

Dreambeach 2018

Entrada al recinto y colas

Primero de todo al llegar al recinto debías cambiar tu entrada por tu pulsera correspondiente. En este tramite no había grandes colas, ya que el personal era rápido y eficiente.

Para entrar a la zona de acampada, si tenías acampada general o VIP, la cola era bastante escasa, pero en la zona Glamping la cola era bastante larga a causa de que había poco personal y muchos asistentes no habían hecho reservas y fianzas previamente como se solicitó. Pese al largo tiempo de espera para obtener el número de la tienda, rápidamente venia alguien a acompañarte a tu tienda y explicarte el funcionamiento del recinto.

La entrada al recinto del festival era muy amplia y con mucho personal, lo que hacia que no fuera tan larga y pesada. Los asistentes VIP tenían una cola aparte y un poco separada de la entrada principal, eso hizo que todo fuera más fluido.

Compra de fichas

En Dreambeach, a diferencia de muchos festivales, no hay que recargar la pulsera. Comprar bebida o comida era mucho más fácil, al lado de las barras había personal que te cambiaban euros por fichas, las cuales usabas luego para comprar. Esto hacía que no hubieran grandes colas para recargar tu pulsera. Un inconveniente es que las fichas del camping no servían para el festival.

Escenarios

Dentro del recinto había 4 grandes escenarios: Stage Brugal, Dreams Tent, Red Planet (el cual el viernes se convirtió en Hard Camp) y Open Air San Miguel.

Stage Brugal es el escenario principal del Dreambeach donde actuaron artistas como Don Diablo, Hardwell, Martin Garrix ,Alan Walker Y Nervo.

Dreams Tent es la conocida carpa de techno, la cual estaba siempre llena de sus fieles dreamers.

Red Planet es un escenario innovador que te hace sentir mucho más la música, ya que es una especie de cúpula llena de altavoces y luce que te hacen vivir mucho más esta experiencia.

Otro escenario era el Open Air San Miguel que era similar al escenario principal pero con unas dimensiones más pequeñas.

Por último en la zona del camping había un escenario de Red Bull y otro escenario en la piscina.

 

Camping

La zona de acampada era muy amplia y estaba a unos 15 minutos andando del festival. Podías ir por la carretera, camino no muy recomendable ya que no había acera y pasaban coches continuamente, o también por la playa, lo que dificultaba el camino por la arena.

Era un gran espacio lleno de arboles, lo cual iba muy bien ya que nadie se quedaba sin sombra para poder pasar mejor las altas temperaturas. Contaba con varios puntos con baños (los cuales se iban limpiando durante el día pero no era suficiente) y eso hacía que casi nunca hubiera mucha cola. También había dos zonas de duchas amplias, con dos puntos de agua. El agua de las duchas era escasa y fría durante todo el día, eso causaba que casi toda la gente acudiera a ellas en las horas de más calor para no pasar tanto frio.

En la zona de acampada también había una zona de bar la cual era una gran carpa con mesas de picnic y una barra donde podías conseguir comida y bebida a mejor precio que en el festival.

No había zona de carga de baterías, en cambio había un servicio de alquiler de baterías portátiles.

Opinión personal

Es la primera vez que voy a este festival y no tengo prácticamente ninguna pega.

La zona de acampada esta a unos 10 minutos andando de donde dejaban los autobuses, al ser una zona de arena era dificultoso llevar todo el equipaje.

Otro inconveniente es que los supermercados más cercanos estaban a 30 minutos andando. Muchos dreamers del camping comen allí, lo que hace que si no tienes coche, el camino de vuelta cargado de bolsas en pleno sol hasta el campamento, es muy pesado. La suerte fue que muchos compañeros de camping con coche te llevaban, si no debías comer de la comida que vendieran en la zona de bar.

La organización de casi todos los festivales suele ser bastante criticada por sus malas actuaciones. En Dreambeach la organización es bastante excelente.

Una pega que podría poner es la gran espera que hubo para entrar al Glamping. Siendo una zona tan grande y de pago, no comprendo el poco personal para atender a tantos campistas.

Para salir del recinto, tanto festival como acampada, todo era bastante ordenado y sin grandes aglomeraciones. Es cierto que dependiendo de la hora y los artistas que actuaran, se juntaba más o menos gente, pero nada fuera de lo normal en un gran festival.

Me gustaría felicitar a la organización de este festival por su gran labor.

¡Nos vemos el año que viene!

NOTA: 8.5